Tiene el lector ante sus ojos una obra imposible, una suerte de cantar que relata la gesta de la creación del ajedrez. Diego Rasskin, doctor de la vida, tiene la mente científica y el corazón de poeta. La primera se pregunta el origen de las cosas. El segundo se embarca en un viaje milenario y tira del hilo de una historia de mestizaje cosida a la ruta de la seda, de la que cuelgan infinidad de héroes anónimos. A Rasskin su obra le sirve además para rastrear sus propias raíces, el otro propósito confeso de la aventura.

Diego Rasskin atraviesa fronteras movedizas y observa el universo a lomos de unas figuras cambiantes, talladas de materiales diversos. Hasta su nombre de pila es incierto. Es la historia no autorizada del juego «que mira el universo», cantado en unas constelaciones de hallazgos y versos sueltos.

Federico Marín Bellón


Diego Rasskin-Gutman nació en Buenos Aires (1967) y por eso tiene el corazón mirando al sur, pero la vida le sigue llevando de España a Estados Unidos en continuos viajes de ida y vuelta. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Autónoma de Madrid (1995), dirige desde 2006 el difícilmente definible grupo de investigación en Biología Teórica, en el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universidad de Valencia. Se especializa en modelos matemáticos de fenómenos evolutivos y de desarrollo, con énfasis en la teoría de redes y complejidad.

El ajedrez es su pasión y excusa para ahondar en cuestiones que atañen a la creatividad humana, los procesos cognitivos y la reducción de la complejidad del mundo. Autor del libro “Metáforas de ajedrez: La mente humana y la Inteligencia Artificial (La Casa del Ajedrez, 2005), divulga sobre ajedrez y ciencia en la revista Peón de Rey y Magazine Jot Down. Se siente en deuda con cuatro autores, D’Arcy Thompson, Jorge Luis Borges, Stanislav Lem e Isaac Asimov. Del primero aprendió que la estética puede ser un motor en la ciencia; del segundo, que la hipótesis cierta no suele ser la más interesante; del tercero que la filosofía de la ironía converge con la ciencia y del cuarto que la divulgación científica puede ser ámbito de creación literaria. Desde la posición de investigador intenta siempre recordar que la ciencia es una cosa seria que debe tomarse con el mejor sentido del humor, como una partida de ajedrez.

Cuenta de Twitter: @drasskin


Todos los Mundos, el Mundo
Una imaginada memoria de la odisea del ajedrez

ISBN: 978-9916-9685-1-2
Autor: Diego Rasskin Gutman
Rústica: 21 x 14 cm
Páginas: 66
PVP: 13 €